jueves, 31 de octubre de 2013

BÚBAL: nuestra experiencia de rehabilitación de un pueblo abandonado yconvivencia con el IES SALVADOR DALÍ de Madrid.

            El primer día, los vimos entrar por la puerta  del autobús y todo el mundo pensó que nos llevaríamos mal, que no encajaríamos y que se nos haría demasiado eterno pasar una semana con ellos. Pero cuando nos conocimos nos demostraron en seis días lo que no nos ha demostrado alguna gente en muchos años.

        Nos levantábamos a las ocho de la mañana con el sonido de una emisora que parecía estar rota. Bajábamos a desayunar, después de desayunar íbamos a los tajos (trabajos que había que hacer allí). Algunos trabajos eran limpiar los animales que había, como conejos, ovejas, cerdos, una yegua y un burro. También les dábamos de comer. Las personas de mantenimiento tenían que limpiar las casas, poner la mesa y recogerla. 

       A pesar de que algunas de estas tareas eran un poco asquerosas, han sido inolvidables por el simple hecho de conocer gente como ésta y saber que son amigos para toda la vida. Por las tardes había excursiones larguísimas, tanto que provocaron agujetas en muchos de nosotros. Pero a la vez divertidas. 

       Llegaba la noche. Cenas con pan volando por los aires y carcajadas de todo tipo. Hasta incluso lloros el último día.
 
     Cuando llegaba el momento de recoger y soportar al cocinero ya no había tantas risas para los que les tocaba mantenimiento.
     Y bueno, que decir de la ``iglesia´´. Una sala de estar donde la música no paraba, donde no dejábamos que la luz estuviera encendida un minuto, donde la fiesta era imprescindible.

      A las doce de la noche Cristina y Victor nos quitaban los móviles para asegurarse de que descansábamos.

Salida de Carboneras de Guadazaón: 13 de octubre
Regreso de Búbal (Huesca): 19 de octubre

TEXTOS: Saray Fernández y Paula Cañada
FOTOGRAFÍA: Mónica Panadero




jueves, 10 de octubre de 2013

PARTICIPACIÓN EN LA SEMANA CULTURAL DE LA RESIDENCIA DE MAYORES DE CARBONERAS DE GUADAZAÓN



Los chicos de primero del instituto JUAN DE VALDÉS hemos estado en la residencia de ancianos de Carboneras donde hemos hecho una receta tradicional de rosquillas.
Cuando hemos entrado hemos conocido a todos aquellos señores mayores donde un voluntario nos ha dado un pequeño discursillo y ha recitado un poema.
Después los alumnos hemos ayudado a las chicas que trabajan en el centro a colocar las mesas, las sillas y las cosas que había que preparar para hacer la receta; mientras se preparaban los ingredientes, hemos ayudado a los mayores a sentarse en la mesa para preparar la receta. Algunos de los alumnos han hablado con los ancianos y les han sacado una sonrisa.
Cuando estaba todo preparado se han sacado unas copias de la receta para que todos supiésemos lo que había que hacer y entre los mayores y los pequeños se han batido los huevos, se ha añadido la leche, se ha puesto levadura, aceite, harina y un poquito de agua ardiente. Cuando ya estaba la masa, entre todos se han hecho las rosquillas y se han llevado a la freidora.
Mientras algunos chicos ayudaban en la cocina los demás han estado hablando con los mayores y les han hecho unas preguntas sobre lo que comían antiguamente, con estas preguntas hemos conseguido que a los ancianos se les dibujara una sonrisa en la cara y se llenaran de alegría.
Yo creo que esta visita les ha alegrado mucho ya que con ella han estado entretenidos. Los chicos, también lo han pasado bien con esta agradable mañana con las personas mayores.
Las personas mayores necesitan que se pase un rato con ellos, que se les escuche… que es lo que creo que se ha logrado con esta visita. Los ancianos han pasado un rato agradable junto a los chicos de primero.

Por PABLO UBIEDO EVANGELIO, de 1º de ESO